
Llena mis ojos de los tuyos. Arrepintámonos de dejar de mirarnos. El fuego sale de las almas en duelo. ¿Qué será lo que escuchamos en los murmullos de Fito raspando las dos de la mañana? Busquemos nuestras vidas, alcancemos un punto en que la soledad se sienta conforme, que la delicadeza de su piel me amanezca. Ella que me roba suspiros, que estornuda poemas, y tose cumplidos. ¿Qué será la vida que se esconde detrás de nuestra inocencia? Lo que quiero es correr sin preocuparme que te vas a soltar de mis hombros, que ni eso pueda interrumpir nuestros abrazos. Que pueda oler los tulipanes que aparecen junto a tu cabello. ¿Será que creas toda la belleza del mundo? Que se escuchen las letras, y que lloren. Segundo o tercer día, ese que siente especial, el que resalta, el día donde la cama se vuelve incómoda, en donde se cuestiona, en el cual no quieres que llegue el miércoles.
Será que vivir es todo lo que viene en el guion de este mundo, fuera de nuestro alcance, un amor eterno con las manos extendidas, y la sonrisa ofrecida como saludo de mano.
Se nos olvidarán las explosiones detrás de los poemas, o de un abrazo.
Salirnos de los muros de ladrillos que nos rodean, escapar los árboles paralizados, quedarnos sordos por lo fuerte que nos murmuramos. Sentimos el agua como sequías, huracanes como mayos. Corramos tanto en los montes que aprendamos a levitar.
Quisiera leer poemas, quisiera caminar sobre la noche y envidiar la mañana. Me enamora el atardecer pero la noche me deja pensando. Me altera la melatonina, me abre los ojos, me ensucia las pestañas.
Quiero vivir sin tomar en cuenta el futuro, y sin acordarme del pasado, quiero tener momentos de amor, quiero sacrificar todo por mi familia, quisiera ser un tercio de padre del que tengo, quiero enseñar todo lo que no conozco de la vida a mis hijos, quiero asolearme al jugar deportes con ellos, quiero esperar las vacaciones en la playa, quiero ver sus reacciones cuando sientan la arena por primera vez, quiero estar junto a ellos cuando les rompan el corazón por primera vez, y por última vez, quiero leer esto mientras mi hija se case, y mientras que mi hijo bateé su primer home run, quiero sentirme orgulloso por los mejores poemas que creé.
Todo se me ocurre cuando las estrellas brillan un poco más de lo normal, cuando las noches largas están pronosticadas para toda la semana, me imagino todo mi futuro, ese perfecto, me imagino todos los pasos que tomaré, pero aún no sé que voy a desayunar mañana. Quiero ser el abuelo que me pidan recomendaciones de música, de películas. Todo empezará cuando salgas de las cuevas donde te escondes, de donde llenas los espejos empañados con letras de Fito. ¿Cómo no amarte?
Giros, vueltas sin cerrar los ojos, mi vida, granizos de frases y memorias, tormentas de gozos. Quiero decorar mis sueños de poemas.
Eugenio Gutiérrez, © 2023

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