Martes de insomnio

Eugenio Gutiérrez


Alegría con olor a Pantene

Vivía en esa época de luces lejanas, donde las noches se desperdiciaban, donde el medio día duraba una sonrisa. 

Generaba tanta preocupación sobre mi mente, ¿qué será eso que nos da frío?

Cada segundo quería correr, que el sol me guiñara el camino correcto. Correr tanto que mi sombra se canse.

Brincaba solo de felicidad, como si el atardecer fuera el amanecer, como si las estrellas salieran en la mañana. ¿Y si vamos por un café? A escribirnos poemas en las lenguas, a juzgar la sociedad, a correr por las calles, que los semáforos estén a nuestro favor, que dejemos nuestras huellas en los charcos. Que nunca paremos de correr, que tus pantalones blancos elegantes se manchen de lodo, que sientas mis manos dañadas, que me cures mi miseria, que nos queme la luz de la luna. Que usemos el romanticismo como una daga. Tu pelo como una cascada.

Que se nos olvide checar la hora, que la montaña se nos caiga encima. 

Eugenio Gutiérrez, © 2023



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Sobre Mí

Soy Eugenio Gutiérrez y mis ojos están llenos de historias.

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